• Imprimir

Funciones de la ITC

Con el traspaso de competencias del Estado a la Generalitat de Catalunya, efectivo el 1 de marzo de 2010, se produjo un cambio muy significativo en la organización y la dependencia de los servicios y del personal de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social (ITSS).

La Inspección de Trabajo de Cataluña (ITC) es el servicio público del Departamento de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias de la Generalitat de Catalunya competente para vigilar y exigir el cumplimiento de las normas del orden social en materia laboral, en prevención de riesgos laborales, en ocupación, en trabajo de personas extranjeras, en cooperativas y en otras fórmulas de economía social.

El servicio público de inspección en materia de Seguridad Social en Cataluña queda, no obstante, bajo la dependencia del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, el cual es competente para vigilar y exigir el cumplimiento de las normas del orden social en este ámbito.

Ambos servicios (autonómico y estatal) se encargan también de asesorar e informar a empresas y trabajadores/as sobre cuestiones relacionadas con sus respectivos ámbitos de competencias. Asimismo, la ITC actúa como mediadora en los conflictos laborales.

A partir del 1 de mayo de 2010, los servicios territoriales de inspección —hoy denominados Inspecciones Territoriales de Trabajo— del Departamento de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias y del Ministerio de Empleo y Seguridad Social se integraron en el Consorcio Inspección de Trabajo y Seguridad Social de Cataluña, creado por la Generalitat de Catalunya y la Administración General del Estado. El objetivo del Consorcio es garantizar la prestación coordinada de ambos servicios públicos en Cataluña, el ejercicio eficaz de la función inspectora y su actuación en todas las materias del orden social.

El Consorcio, fruto de esta cooperación entre ambas administraciones, ofrece un servicio común de información y atención ciudadana con una oficina común en cada provincia, donde los ciudadanos y las ciudadanas pueden dirigirse para presentar sus escritos, denuncias o consultas, independientemente de la materia a que hagan referencia.

De esta manera, el personal inspector de Trabajo y Seguridad Social y el personal subinspector de Ocupación y Seguridad Social actúan en cualquier ámbito si advierten irregularidades durante la investigación que llevan a cabo. Dado que pertenecen a cuerpos de carácter nacional, los inspectores y subinspectores tienen facultades para actuar también en materia de seguridad social. En cualquier caso, emiten sus resultados en un único informe.

 

Corresponden a la ITC tres grandes bloques de funciones:

1.   Vigilancia y exigencia del cumplimiento de las normas legales, reglamentarias y del contenido normativo de los convenios colectivos.

2.   Asistencia técnica, que incluye:

  • Información, asistencia y orientación general en empresas y trabajadores/ras, con motivo del ejercicio de la función inspectora.
  • Información, asistencia y colaboración en los órganos y entidades de las administraciones públicas.
  • Realización de los informes técnicos solicitados por los órganos judiciales.

3.   Arbitraje, conciliación y mediación con el fin de conseguir un acuerdo entre las empresas y las personas trabajadoras que ponga fin al conflicto laboral o la huelga.

El ámbito de actuación de la ITC hace referencia a las materias en que puede actuar, al colectivo que engloban estas actuaciones, así como a los centros de trabajo donde puede ejercer sus competencias.

Las materias en las que actúa la ITC son las siguientes:

  • Relaciones laborales y sindicales, entre las cuales cabe destacar la igualdad de oportunidades (contra la discriminación por sexo, discapacidad, entre otros).
  • Prevención de riesgos laborales.
  • Ocupación, trabajo de personas extranjeras, formación profesional ocupacional y continua, empresas de trabajo temporal, agencias de colocación y planes de servicios integrados de ocupación.
  • Cooperativas y otras fórmulas de economía social.

Las actividades inspectoras comprenden todas las empresas y las personas que están legalmente obligadas al cumplimiento de las normas del orden social, ya sean físicas o jurídicas, privadas, públicas o comunidades de bienes.

El lugar donde la ITC puede ejercer sus competencias de inspección engloba cualquier centro de trabajo; se incluyen los vehículos y medios de transporte, así como los puertos y los aeropuertos.

Información relacionada

La Inspección de Trabajo en España es una institución centenaria que ha sido sometida a cambios continuos a lo largo de su historia, la cual ha evolucionado de acuerdo con los cambios que se han producido, tanto en los procesos industriales como en las relaciones de trabajo o en la organización del Estado y de sus instituciones.

La Inspección de Trabajo nació el año 1906 como uno de los frutos más importantes del Instituto de Reformas Sociales, con el objetivo de velar por los primeros derechos reconocidos a los trabajadores y trabajadoras en la época de la revolución industrial. Por este motivo, desde su primer reglamento regulador (Real Decreto de 1 de marzo de 1906), la Inspección tiene la función de vigilar el cumplimiento de la Ley de Accidentes de Trabajo, la Ley del Trabajo de mujeres y menores, así como la Ley de descanso dominical.

Posteriormente, en 1920, cuando se creó el Ministerio de Trabajo, se creó también la Inspección General con carácter regional y, años más tarde, pasó a ser de ámbito provincial.

En 1939 las competencias de la Inspección de Trabajo se ampliaron en el ámbito de los seguros sociales y de la emigración, a la vez que se creó el Cuerpo Nacional de la Inspección de Trabajo. En la década de los 60, se produjeron nuevas integraciones y ampliaciones de competencias con la aprobación de la Ley Ordenadora de la Inspección de Trabajo, en 1962.

Nuevos cambios afectaron a la Inspección de Trabajo hasta llegar a la Ley de reforma de la función pública de 1984, en que se configuró de nuevo la institución como una Inspección de Trabajo y Seguridad Social y en la que se crearon los actuales cuerpos de funcionarios para el ejercicio de la función pública inspectora. Por una parte, se creó el Cuerpo Superior de Inspectores de Trabajo y Seguridad Social, heredero del cuerpo nacional existente hasta entonces y, por otra parte, el Cuerpo de Controladores Laborales, creado como un nuevo cuerpo de gestión y que, a partir de 1997, pasó a ser denominado Cuerpo de Subinspectores de Ocupación y Seguridad Social.

En 1997 se aprobó la primera ley, posterior a la Constitución Española, con la que se reguló la Inspección de Trabajo y Seguridad Social de acuerdo con el modelo constitucional de distribución de competencias entre el Estado y las comunidades autónomas. Se estableció el Sistema de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social como sistema único e integrado para todo el Estado, del cual son partícipes todas las administraciones con competencias en el orden social, es decir, la Administración General del Estado y las administraciones de las comunidades autónomas.

El Estatuto de autonomía de Cataluña de 2006 supuso un paso adelante e incorporó un cambio muy significativo en la configuración del sistema de Inspección en Cataluña. Con el nuevo Estatuto, el personal inspector y subinspector pasó a depender orgánica y funcionalmente de la Generalitat de Catalunya.

Finalmente, el 1 de marzo de 2010 se hizo efectivo el traspaso de los servicios de la Inspección de Trabajo y de su personal a la Generalitat de Catalunya.  Los servicios de inspección en materia de Seguridad Social permanecen en el ámbito de competencias de la Administración del Estado.

Fecha de actualización:  01.02.2016